Dentro de los trastornos del sueño o del dormir, el insomnio es uno de los que más preocupa a la población general, de hecho es el más frecuente, llegando las personas a desconocer prácticamente todos los demás y enmarcar su queja solamente en el “no poder dormir”.

A continuación le presentaré un resumen de las causas, tipos y tratamiento del insomnio, que le darán una base para conocer y prevenir esta alteración, de tal forma que pueda comunicarle a su médico sus inquietudes, para que, juntos puedan encontrar el mejor camino para ayudarle a mejorar su dormir. No quiero iniciar mis comentarios sin dejar clara mi posición de que cuando el insomnio deja de ser pasajero para convertirse en habitual o crónico, la automedicación es el primer enemigo que se debe enfrentar, ya que, una vez enganchado a tratamientos farmacológicos sin supervisión médica, le será mucho más difícil encontrar la solución a su problema y en ese momento tendrá dos, el insomnio y la dependencia a los medicamentos para dormir.

Debemos recordar que el sueño es un proceso fisiológico, reversible y que ocurre con cierta peridiocidad, es decir, sigue un ritmo circadiano, durante el cual hay una disminución de la sensibilidad a los estímulos externos, los cuales deben tener cierta intensidad para que despertemos. Ocurre una relativa inmovilidad. A diferencia de lo que se creía en la antigüedad, el cerebro sigue funcionando durante el sueño, en realidad más de lo que se piensa, experimentando ciclos que pueden ser registrados en el electroencefalograma, con una actividad organizada, compleja y heterogénea. Durante el acto de dormir se dan dos procesos principales, las funciones reparadoras y las funciones de aprendizaje. Viéndolo desde este punto de vista, el sueño resulta ser un proceso importante y fundamental en nuestra vida.

FISIOLOGÍA DEL SUEÑO
El sueño se divide en dos grandes fases, el sueño REM, por las siglas en inglés de movimiento rápido de los ojos y NoREM. Estas dos fases están ligadas a dos procesos. El sueño NoREM está dividido a su vez en cuatro estadíos y en el 3 y 4 se segrega la hormona del crecimiento y se produce la recuperación física. Estas etapas son inhibidas en gran parte por las benzodiacepinas que es el principio activo de muchas “pastillas para dormir”. Aun cuando disminuyen la latencia del sueño, es decir, la persona tarda menos en dormirse. Durante la fase REM se produce la síntesis de proteínas que está implicada con la consolidación de lo estudiado, interviene en el aprendizaje. De allí lo importante que es dormir para fijar los conocimientos. Esta fase se ve disminuida por las benzodiacepinas y los fármacos con efecto anticolinérgicos como la clorimipramina, medicamento usado en algunos niños para el tratamiento de la enuresis nocturna. Por lo tanto, estos productos deben ser indicados por su médico, por poco tiempo y cuando el beneficio supere el riesgo.
El sueño REM ocupa el 20-25% de la noche, la fase 2 el 50-60%; las fases 3 y 4 el 10-20% y la fase 1 el 5-10%. Durante la primera parte de la noche predomina el sueño de ondas lentas, fases 3 y 4 y durante la segunda mitad de la noche predomina el sueño REM, existen personas que con entrenamiento pueden dormir sólo 4 horas y desechan el sueño de la segunda mitad de la noche. Es importante que los estudiantes puedan dormir toda la noche antes de un examen para poder aprovechar el sueño de segunda mitad de la noche, pero esto muy pocas veces ocurre y si logran dormir, lo hacen 3 ó 4 horas, lo que ocupa sólo el sueño de la primera parte.
imagen de la arquitectura del sueño

INSOMNIO:

Para poder hablar de insomnio se deben tener en cuenta las siguientes quejas del paciente: dificultad para conciliar y/o mantener el sueño, sensación subjetiva de falta de sueño y sueño no reparador acompañado de mal funcionamiento diurno con disminución secundaria de la calidad de vida.

El insomnio es una queja subjetiva, es decir, es un síntoma, algo que su médico no pueden ver, pero puede apreciar sus consecuencias, sin embargo hoy en día se puede considerar como una enfermedad aislada. En el insomnio se encuentra involucrado el sueño nocturno, nadie se queja de insomnio por no poder dormir la siesta, pero se ve alterado el desempeño diurno. Es frecuente, un tercio de la población se queja en algún momento de problemas para dormir y cuando buscamos el diagnóstico encontramos una prevalencia del 10-11% de los adultos. El insomnio es más frecuente en mujeres, personas de más edad y nivel socioeconómico bajo. Probablemente porque hoy en día la mujer tiene que soportar una vida más estresante y con mayores responsabilidades, también porque en cada ovulación y en cada menstruación sus hormonas contribuyen a un mejor o peor sueño. En las personas mayores de 65 años, el sueño es diferente y presenta mayores despertares, ya que, no sólo envejecemos por fuera, sino que las estructuras donde se producen las sustancias que invitan a dormir también envejecen y ya no funcionan con la misma calidad, sin embargo, existen personas mayores con una buena calidad de sueño, éstas tienden a ser las que han tenido una buena higiene de sueño durante su vida. El insomnio repercute en la vida familiar, laboral y social del que lo padece.

A grandes rasgos, podemos clasificar el insomnio en: de conciliación o de inicio de sueño donde el paciente experimenta dificultad para quedarse dormido, insomnio de mantenimiento de sueño con despertares nocturnos a lo largo de la noche e insomnio de final de sueño o despertar precoz, con despertarse antes de haber completado la duración normal del sueño.

También podemos clasificarlo según su duración:
(Estivil y cols. Consenso sobre el tratamiento farmacológico del insomnio)

.- El insomnio transitorio: Menos de 4 semanas. Insomnios que afectan a individuos que habitualmente duermen bien y en los que los trastornos del sueño están relacionados con modificaciones del ambiente (diferencia horaria, estrés...).

.- Insomnio a corto plazo: Más de 4 semanas pero menos de 3-6 meses. Insomnios que se prolongan varias semanas tras un sufrimiento somático o psíquico (problemas laborales, pérdida de un familiar, ...).

.- Insomnio a largo plazo: Más de 3-6 meses. Insomnios caracterizados por su antigüedad en pacientes con antecedentes de alteraciones psíquicas (trastornos depresivos, dependencia del alcohol o de otras drogas).

TRATAMIENTO DEL INSOMNIO:

En la mayoría de los casos, los pacientes comienzan a tratar su problema de dormir automedicándose. En ocasiones con un fármaco que le ha regalado un amigo, un vecino o simplemente porque algún médico se lo ha recetado. Generalmente estos medicamentos son benzodiacepinas, las cuales inducen el sueño durante los primeros días pero luego deben aumentar las dosis para obtener el mismo efecto. Al final terminan con un mal sueño y con los efectos del medicamento durante el día. Existen benzodiacepinas que están indicadas para regular las alteraciones del dormir, pero si Ud. a elegido la apropiada para su alteración específica ha sido producto del azar, aun así, por cuanto tiempo la ha de tomar ?, y qué hará cuando la deje de tomar ?.

El tratamiento recomendado muchas veces no es farmacológico, sino psicoterapéutico, en otras ocasiones es mixto y muy rara vez, el paciente necesitará tomar un fármaco para dormir de por vida, y estoy casi seguro que ese no será su caso.

El tratamiento para mejorar su sueño debe indicarlo el especialista en trastornos del sueño, o cualquier médico que haya recibido un entrenamiento al respecto, porque deberá ser supervisado y evaluado cada cierto tiempo. Aquí le menciono las técnicas que más utilizamos y que han mostrado mejor resultado, Ud. debe comentárselas a su médico y él le explicará cómo seguirlas aclarándole sus dudas. Pero ante todo debe saber que es muy probable que deba cambiar sus hábitos de vida, todo con tal de dormir bien. (Anne M. Derek King, 2000)

1) Control de estímulos: Asociar la cama con dormir y no con estar despierto. Las actividades recomendadas en la cama son para dormir y para tener relaciones sexuales. Si la persona comienza a asociar la cama con ver televisión, trabajar, comer, etc., terminará perdiendo la asociación de cama y dormir y, es posible que al momento de acostarse pierda el sueño.
2) Control temporal: Tiempo constante de despertar con mínimas siestas. Es necesario que la persona que sufre de insomnio, se levante siempre a la misma hora. Las siestas son beneficiosas para quienes no tienen problemas del dormir, pero no son recomendables en quienes padecen de insomnio. Aun cuando vaya a una fiesta y se acueste tarde, debe levantarse a la misma hora.
3) Restricción de sueño: Reducir suavemente el tiempo en cama y luego alargarlo a tiempo de dormir. Debe limitar la cama al tiempo de estar dormido. Si no tiene sueño, levántese de la cama, no por acostarse más temprano dormirá más. Si Ud., desea hacer un viaje y su autobús sale a las 10; por llegar a las 7 este autobús no saldrá retrasado, será Ud. quien llegue muy temprano, lo mismo ocurre con su cama.

Al principio estas indicaciones le parecerán un tanto incómodas, pero recuerde que no existen tratamientos milagrosos, es un proceso. Además de estas técnicas de tratamiento, deberá seguir las pautas de higiene del sueño, que es verdaderamente donde la mayoría de las personas tienen problemas, ya que, deberán cambiar sus hábitos para mejorar su dormir, éstas son bastante conocidas y existen folletos explicativos, pídale uno a su médico.


HIGIENE DEL SUEÑO:

- No ir a la cama hasta tener sueño.

- No ver la televisión, leer o comer en la cama.

- Separación mínima de una hora entre la última ingesta y acostarse.

- Evitar las comidas copiosas.

- Eliminar el alcohol ya que, a pesar de inducir el sueño, produce despertares precoces y reduce el tiempo total de sueño.

- Reducir el consumo de cafeína y tabaco.

- Practicar ejercicio físico regular, pero nunca antes de acostarse. Algunos estudios ha mostrado que quienes realizan actividad física suave durante el día, tienen un efecto igual a quien toma “pastillas para dormir”.

- Mejorar las condiciones ambientales, reducir los ruidos y evitar las temperaturas extremas.

- Restricción del sueño: Acortar el tiempo de cama al tiempo de sueño real. Posteriormente se va adelantando a la hora de acostarse de 15 a 30 minutos.

- Terapias de relajación.

- Establecer una rutina horaria para fijar el reloj biológico.


TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:

Estoy seguro que me entenderá cuando le explique que por esta vía no puedo ni debo sugerirle ningún medicamento para dormir, su médico es la mejor persona para explicarle y aclarar sus dudas, sin embargo, si creo que debe estar al tanto de que existen medicamentos que dan muy buenos resultados en el tratamiento del insomnio. Estos fármacos deben ser usados por poco tiempo y sólo para ayudarle a volver a su ritmo habitual de sueño y vigilia.

Hoy en día contamos con las clásicas benzodiacepinas, pero un grupo especial que se denomina inductores del sueño benzodiacepínicos o hipnóticos y otro grupo sintético que son conocidos como inductores del sueño no benzodiacepínicos. Ambos productos son utilizados para un tipo de insomnio en particular. Por ejemplo, se diferencian en el tiempo de vida media o en su rapidez de acción, ya que, como hemos visto, existe el insomnio al comienzo o al final de la noche. Un producto de vida media corta le ayudará a empezar a dormir pero se despertará pronto, uno de vida media larga, puede ocasionarle inconvenientes mientras esté despierto. Además, es probable que luego no pueda desengancharse fácilmente de ellos y necesite un tratamiento más largo.

Recuerde, la mayoría de las personas sufren de insomnio debido a que tienen malos hábitos del dormir. No debe automedicarse. Los medicamentos para el insomnio deben ser indicados por un médico ESPECIALISTA EN LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO.

Espero que esta pequeña guía le aclare un poco sus dudas, ahora ya puede acudir a su médico con una idea más clara de lo que le pasa y tomar juntos la mejor decisión para iniciar su tratamiento.

oscarmedina61@yahoo.es