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Editor: Dr. Luis H. Ramírez C. Médico Internista y Cardiólogo
¿Fumas?
¿Te encanta fumar?,
¿sientes que es algo cool como dice
la publicidad o tus amigos?, pero… ¿es
algo que te siempre te proporciona placer o un acto mecánico ante cualquier
circunstancia?
Es bueno saber que pocos hábitos socioculturales aceptados universalmente
acarrean tantos y variados perjuicios como el tabaquismo.
Si bien se trata de un comportamiento asumido desde la temprana adolescencia
en nuestra Latinoamérica, a diario, muchos de nuestros propios pacientes,
en especial los venidos del área rural nos confirman que se iniciaron
en el consumo de cigarrillos antes de los 10 años de edad.
¿Cómo
empieza todo?
Lo primero es convivir con padres u otros miembros de la familia fumadores,
donde se produce una transmisión automática del hábito
ya que se comienza por ser testigo de una conducta repetida muchas veces y
aceptada a toda hora convirtiéndose en fumador pasivo, luego viene
la necesidad de aprobación que tiene la persona joven dentro del grupo
de amistades con el que hace vida social fundamentalmente nocturna, y por
último el reforzamiento diario que produce el enorme bombardeo publicitario
que se dirige a este segmento de la población. Todo esto le facilita
el trabajo a gigantescas empresas que mantienen un público cautivo
en sus preferencias basándose en la adicción que genera el consumo
de sus productos a los que asocian frecuentemente imágenes que representan
éxito socioeconómico, independencia, mayores posibilidades de
conquista del sexo opuesto y otros. También debe destacarse que en
nuestros pueblos y zonas aledañas a las ciudades se atribuye el fumar
a un acto de imitación cuyas justificaciones más frecuentes
son el clima (“para combatir el frío”) y el ocio (“que
otra cosa puede hacerse aquí si no existe ninguna diversión”).
¿Qué
es lo que aspiras?
El humo del cigarrillo consta de una fase gaseosa y otra particulada, encontrándose
carcinógenos potenciales en ambas fases como las nitrosaminas, benzopirenos
y otros hidrocarburos policíclicos.
La Nicotina, un potente euforizante es el agente psicofarmacológico
activo de las hojas del tabaco, que puede mejorar la atención y el
rendimiento en las tareas e inducir una sensación de bienestar aliviando
la ansiedad y la depresión.
Los filtros atenúan pero no disminuyen estos efectos, y es bueno recordar
que hasta finales de los años setenta en Venezuela se vendían
varias marcas sin filtro y que contaban con gran aceptación…las
conclusiones están a la vista.
Cambios
que pasan desapercibidos.
Lo primero que se desencadena en las vías respiratorias es la Inflamación,
ocasionada por la exposición directa de las mucosas a los componentes
del humo, a una temperatura considerable y con una frecuencia importante.
Recordemos que cuando hablamos de las vías respiratorias debemos tomar
en cuenta la entrada y salida del aire como son nariz y boca y los puntos
de tránsito intermedios que abarcan laringe, tráquea, bronquios
y sacos alveolares.
En la medida que este contacto se repite diariamente se van presentando cambios
importantes en los tejidos de estos órganos que reaccionan naturalmente
ante este ente extraño lo que va determinando una afectación
de los mecanismos de defensa locales.
Progresivamente se producen eventos que se manifiestan como obstrucción
nasal, disminución progresiva del olfato, mal aliento, manchas en la
dentadura, hiperacidez gástrica, tos de presentación diaria,
fatiga ante los esfuerzos físicos, dificultad respiratoria en aumento
y aumento de las expectoraciones.
La suma de estos cambios es lo que va a desembocar en la aparición
cada vez más frecuente, en especial después de un hábito
sostenido más allá de 5 años, con un promedio de 5 a
13 cigarrillos diarios según trabajos recientes y en edades a partir
de los 40 años, de episodios cortos en un principio y posteriormente
de enfermedades ya establecidas o crónicas cuando los síntomas
persisten luego de 2 años.
Estos cuadros son diagnosticados en su mayor frecuencia como Rinitis, Bronquitis
agudas y crónicas, Enfisema y cáncer en cualquier tramo de las
vías respiratorias.
Malas noticias…
El tabaquismo es el factor de riesgo principal en la producción de
Bronquitis Crónica y Enfisema pulmonar (EBPOC) que se diagnostican
con más frecuencia que el cáncer y generan discapacidad que
evoluciona lentamente hacia la muerte.
Pocas formas de cáncer muestran el aumento sostenido como causa de
enfermedad y muerte en los últimos años a pesar de las advertencias
y prohibiciones acerca del consumo de cigarrillos en áreas públicas
como el cáncer pulmonar.
El riesgo de desarrollar cáncer es cerca de 20 veces mayor en los fumadores
que en los no fumadores y aumenta con la cantidad y duración del hábito.
El riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores pasivos viene
en aumento.
1 de cada 4 muertes por cáncer en el mundo son provocadas por cáncer
de pulmón.
El tabaquismo está cada vez más asociado a la aparición
y complicación de enfermedades cardiovasculares como el infarto del
miocardio y aneurisma aórtico abdominal, úlcera gástrica,
cáncer de cuello uterino, cáncer de lengua y de boca. Además,
empeora notablemente otras condiciones previas al consumo como el Asma, Rinitis
alérgica, Diabetes, secuelas de trombosis y hemorragias cerebrales,
impotencia sexual y cualquier forma de ocupación que incluya exposición
a polvos, gases irritantes y contaminación ambiental.