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Cutis sin Riesgos. (cortesía de Corpore magazine)
La limpieza realizada en cabina tiene como objetivo principal remover las células muertas y las impurezas. Es ideal para que aquellas personas que desean mostrar una piel sana y evitar las arrugas. Su práctica es muy común por parte de los dermatólogos y los cosmetólogos. Se aconseja realizarla baja la supervisión de ambos
CAROLINA CARRILLO
En la actualidad son numerosos los tratamientos que ofrece un centro de estética. Las técnicas y los procedimientos son los que marcan la diferencia entre unos institutos y otros. La novedad y variedad es lo que busca la mayoría. Dentro de esa gruesa lista de métodos el que nunca puede faltar es la limpieza de cutis. Este proceso es básico en todo centro, pero su forma de aplicación depende de cada profesional.
Bien es sabido que la piel es la carta de presentación de cada una de las personas, en pocas palabras, es lo primero que observa la gente. Por ende es recomendable cuidarlo desde temprana edad. Michell Benavidez, cosmetóloga de Córpore, afirma que “lo ideal es hacerse las limpiezas de cutis a partir de los 18 años, pues de esa manera se previene la aparición de líneas de expresión, manteniendo la piel suave, tersa, hidratada y en estado óptimo”.
“Hidratación, exfoliación y nutrición son las bases de un tratamiento de limpieza de cutis”, agrega Benavidez, quien comenta que por lo general, esta práctica cuenta con ciertos pasos que suelen ser los mismos en todos los institutos. “La diferencia se encuentra en los productos que se utilicen. Si se usan productos de alta calidad, en este caso los resultados serán más eficaces para el paciente”.
Las limpiezas de cutis no sólo son practicadas en centros de estética por cosmetólogos, también los dermatólogos realizan este proceso en sus consultorios. “La diferencia radica en que los primeros llevan a cabo un tratamiento de tipo tópico y a nivel de cosméticos, y los segundos lo cumplen recetando medicamentos orales”, señala Michell
Para acompañar este tratamiento en casa, Benavidez recomienda realizar la rutina diaria de limpieza dos veces al día, y seguidamente aconseja utilizar una mascarilla facial a base de minerales y oligoelementos para nutrir el cutis. “También hay que recordar todos los días eliminar los residuos del maquillaje, se conoce muy bien que el no hacerlo puede obstruir los poros y como resultado una piel opaca”. Los tratamientos que se recomiendan en cabina para acompañar la limpiezas son aquellos con ácido hialurónico, mascarillas de yeso, velos de colágeno, entre otros.
La periodicidad de las limpiezas depende del tipo de piel. La cosmetóloga explica que aquellas personas que suelen estar expuestas al sol constantemente deben realizarse este método cada dos meses, y aquellas que tienen un ritmo de vida muy acelerado y se trasnochan mucho, cada tres meses.
Por su parte, el libro “Belleza, estética y cosmetología agrega que la frecuencia es: la piel seca, la piel normal y la piel mixta seca, cada mes; y la piel grasa, la piel mixta-grasa cada quince días. Todo depende del caso de cada quien ,de la problemática del cutis y del criterio de quien la realiza. “Lo ideal es hacer un estudio de la piel del paciente antes de empezar con el procedimiento”, asegura Benavidez.
La evolución de las limpiezas de cutis es inminente. Benavidez aclara que hace unos años el proceso era muy doloroso y trágico para el paciente. “Hoy en día la tecnología ha favorecido tanto al paciente como al especialista, pues no sólo ha logrado que el tratamiento se facilite y deje de ser tan rudimentario, sino que también le ha traído beneficio al pacientes, pues cada año que pasa este procedimiento se hace menos doloroso”.
RECUADRO 1
El 1, 2 y 3 de las limpiezas
1. El primer paso es remover las células muertas y el resto de maquillaje a través de una exfoliación.
2. Se lleva a cabo la vaporización. En el caso que la piel sea grasa se necesita de media hora y en el caso que el cutis sea graso 23 minutos.
3. En el tercer paso se realiza la extracción de puntos negros y de las impurezas , ya sea presionando la piel con algodones o con un instrumento especial, al que llaman "saca - comedones", utilizado para la sustracción de las células muertas.
4. Se cauteriza la piel, es decir se somete el cutis a la alta frecuencia, mediante una máquina que emana rayos ultravioletas. Esto sirve para cerrar los poros y penetrar el tratamiento.
5. Se aplica una mascarilla hidratante a base de nutrientes y colágeno.
6. Se hidrata la piel y se pulveriza, es decir se realiza un proceso para terminar de cerrar los poros.
7. En esta paso se lleva a cabo la deonización, en pocas palabras, se pule la piel mediante la aplicación de una ampolla.
8. Se aplica protector solar.
9. Como último paso se realiza un masaje facial para que los productos penetren a nivel de la piel.


Editor: Dr. Luis H. Ramírez C. Médico Internista y Cardiólogo