
ADHESIÓN AL TRATAMIENTO y RASGOS DE PERSONALIDAD EN TRASTORNOS PSICÓTICOS
Dr. J. Conejo
Galindo
Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Departamento
de Psiquiatría
INTRODUCCIÓN:
El mal cumplimiento es uno de los principales determinantes de la evolución en la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. La falta de cumplimiento en el tratamiento aumenta la probabilidad tanto de recaídas, como de rehospitalización.
Diversas variables se han visto relacionadas con el incumplimiento terapéutico (factores sociodemográficos, factores psicopatológicos, estado mental, comorbilidad con tóxicos, efectos secundarios, antipsicóticos atípicos e insight), sin una clara consistencia en los diversos estudios. Recientemente (Eklund, 2004), relaciona la autodirección medida por TCI (distinguiéndola en tres grupos de funcionamiento), estando muy correlacionada con los diferentes aspectos de la salud psicológica.
En la revisión de la literatura realizada no se ha encontrado asociación entre la personalidad de los pacientes y su actitud ante el tratamiento y cumplimiento.
OBJETIVOS:
1. Valorar como influye la personalidad en la actitud hacia la medicación como predictor de cumplimiento terapéutico.
2. Determinar en que medida influyen las diversas variables medidas en la actitud hacia la medicación.
3. Detectar que fármacos son mejor valorados por los pacientes según la actitud hacia ellos
MÉTODO:
Se valoraron de forma transversal a todos los pacientes que cumplan todos los criterios de inclusión (mayores de 18 años, diagnóstico de esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo, psicosis tóxicas o trastornos delirantes, toma de medicación antipsicótica y aceptación del consentimiento informado) en un Centro de Salud Mental o tras el alta de una UHB.
La valoración incluye una serie de datos sociodemográficos y clínicos como escalas autoaplicadas (Inventario de Temperamento y Carácter de Cloninger –TCI-, y Drug Attitude Inventory, DAI -variable principal-). La DAI, es una escala completada por el propio paciente (autoaplicada), donde se evalúa la respuesta subjetiva a los neurolépticos y, heteroaplicadas (BPRS, escala desarrollada para realizar evaluaciones rápidas de los cambios producidos en los síntomas de los pacientes mentales. UKU, escala de efectos secundarios derivados del consumo de psicofármacos. Escala de evaluación de insight y Escala de alcohol y drogas).
Los datos serán analizados mediante ?2, Mann-Witney, Kruskal-Wallis y rho de Spearman para valorar la relación con DAI con las distintas variables.
RESULTADOS:
Hasta el momento se han evaluado 30 pacientes que cumplieron los criterios de inclusión, mayoritariamente hombres (70%), con una media de edad de 39,79 años (DS = 11,21). En el 69% de las evaluaciones se realizaron a pacientes ambulatorios, y en un 31% de los casos al alta de la hospitalización. El diagnóstico más frecuente fue esquizofrenia paranoide (53,6%), seguido de esquizofrenia residual (17,9%), con porcentaje minoritarios de otros tipos de psicosis.
En relación al tratamiento, la vía de admnistración más habitual fue la oral (55,2%), el 13,8% recibían exclusivamente antipsicóticos (AP) vía intramusculares (IM) depot, y un 31% ambas vías (en definitiva, antipsicóticos orales en el 86,2%, y 96,6% cualquier tipo de psicofármaco oral), lo cual subraya la necesidad de una buena adhesión al tratamiento. Los antipsicóticos empleados fueron atípicos en el 51,7% de los casos, clásicos 37,9%, y ambos en el 10,3% de las situaciones.
En el análisis estadístico mediante el test Mann-Witney, no existen diferencias estadísticamente significativas entre la DAI, BPRS, UKU, insight ni número de hospitalizaciones de los pacientes evaluados en CSM frente a los evaluados al alta. Si se diferenciaban en los hábitos tóxicos (superiores en los hospitalizados, p = 0,033).
En cuanto a la utilización de antipsicóticos clásicos/atípicos/ambas (Kruskal-Wallis), no existen diferencias con respecto a las variables principales (DAI, BPRS, UKU, insight ni hábitos tóxicos. Con respecto a la vía de aplicación (VO, IM o ambas), no se detectaron diferencias estadísticamente significativas (Kruskal-Wallis) en las variables principales, salvo en la aparición de mayores efectos secundarios cuando se utilizaban ambas vías (p= 0,000) y mayor psicopatología en los que se utilizaban ambas vías (p = 0,019).
La presencia de consumo tóxico se relacionó (Mann-Witney) con la búsqueda de sensaciones medida por TCI (p = 0,027), sin existir diferencias con las variables relevantes.
La correlación entre DAI y el resto de variables principales detectó únicamente a la autodirección como variable asociada (Rho Spearman = 0,405; p = 0,036). El insight, con este tamaño muestral, no consiguió relevancia estadística (Rho Spearman = 0,351; p = 0,062).
CONCLUSIONES:
• La autodirección se correlaciona con la actitud ante el tratamiento.
• La autodirección como rasgo caracterial no modificable podría
predecir la adhesión al futuro tratamiento.
• El resto de variables no se han relacionado con la actitud al tratamiento
antipsicótico.
En nuestra muestra no se han detectado fármacos significativamente mejor valorados por los pacientes.